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miércoles, 12 de noviembre de 2014

Concecuencias, pensar y hacer


Recorridos mentales… van y vienen…

Deepack Chopra dice en el audiolibro “el ser superior”,  todo lo creas dentro de ti…

En otra parte… comenta una legenda, donde hay un buey atado con una cuerda a un poste en el medio del desierto.

Este animal camina todo el día… camina y camina “pensando” que va recorriendo muchos lugares, que recibe muchas experiencias…  se esfuerza en aprender de éstas… y al final del día  “siente” que ha recorrido mucho…

En verdad a caminado menos que los animales sueltos, y además no a llagado a ninguna parte.

Cada vez que recorro mi interioridad, recuerdo ésta leyenda… cotejo entonces que hay afuera de mi pensar… si es que realmente di vueltas atada a pensamientos, necesidades, creencias a manera de “cuerdas”, que me hacen sentir que caminé, cuando en realidad me limité-até a un surco  del pasado.

 

sábado, 8 de noviembre de 2014

Poner en juego las certezas


Bueno de vuelta acá o de ida hacia allá…

No tengo una sola certeza en donde estoy ahora.

No recuerdo si tendría que tener alguna, a esta altura de los acontecimientos.

La cuestión es que acá estoy sin libreto.
Ya es hora, al parecer, de que estrene mi yo, me agarre de éste constructo,
 confíe en mí ser…
y camine

A mis manos llegó hoy, un libro de Oshos, que habla maravillas de la meditación.  Bueno me dije, por ahí me ayuda en este día tan extraña-do desde mí…

No sé qué me pasa.

Tengo, por lo tanto, algunas pistas que me alarman.
 Me atacan pensamientos de cómo tendría que arreglar…
            arreglar…

Que verbo de porquería, siempre perseguí esto de arreglar mis defectos, mis errores, mis problemas.

Ahora... aquello en lo que me equivoco, ya no sé si es susceptible de ser arreglado… y además ya no importa que las cosas se trasformen,
 que se note que hice algo,
que no quede bien parada,
que haga y actúe de acuerdo a una idea infantil,
errónea, espuria, insulsa,
                                            poco honesta…

Todas mis ideas anteriores ya no me sirven, las tengo que actualizar,
acomodar, poner en el ruedo y permitirme ver… esperar, aceptar hasta  mi propia interioridad…
aquella que me empuja a poner mi cara, mis palabras, mis dibujos… mis bocados.

Sigo entonces… pongo al descubierto mi decisión de no estar con él.

Resultó, que necesito sentirme convencida de que esto es malo, estar con él me es nocivo, es mejor estar sola, no sentir este problema, esta manera de “y ahora que encontré, como le hago?”

La primera sensación que experimenté fue, entonces, la de negar, no!
No quiero esto, no es para mí, no estoy a la altura… él no está a la altura…
 todo una cuestión de “alturas” visuales…
desde donde me paro a mirar?.
Descubrí así que miraba desde lo "otro" en mí...

El problema ya me es claro, encontré un hombre,
tal como quería,
sensible, tierno, dulce, que me sonríe,
 que es pintor,
que me ve como una persona fuerte, podía seguir… claro.

 Podría ser mejor, pero a quien le importa!!!!

Cuando busqué perfección, encontré locura… ya me quemé con esa leche…

 la perfección, entiendo que es más patológica que normal.

 Mi cuerpo se la ingenió para que esto me llegara como un mensaje claro.

No tenía idea de que era mi malestar.

Me sentía ahogada,
me puse a dibujar, lo invito a retratarme, él accede… lo hace.

Me dibuja, lo veo en mi rostro, se confirma una y otra vez que todo lo que uno dibuja, pinta o expresa es uno mismo… sonrío, me cierro… me duelo, me pego internamente. Y ahora qué?

La música no me ayudaba, una y otra vez me convocaba hacia otros caminos,  otros sentires, anteriores al actual… no me tengo que ilusionar con él.

 Seguro es un depredador, un chupa sangre, un dolor de alma…
otro más…

Y podría anotar muchas ideas tremendistas,
amorfas y viejas,
puestas en los labios de mi mamá,
en el temor de mi papá
y en el rugido más terrorífico interno.

Mis oscuridades, mis culpas, mis ribetes teatrales se burlaban,
me saineteaban,
me aturdían… lo alejaban.

Él, consecuente como siempre, me pedía algún tipo de comunicación…
signos de interrogación ante mis dobleces, mis esquives…

Confusa, inocua, paralizada…
leo este libro de Oshos, y la respuesta que encuentro es calmar todo y centrarme.

Hago una meditación, donde suelto todo y me quedo en paz conmigo misma…
nada me decía mi ser… parecía ir por lugares que poco tenían que ver con la situación.

Pensé, medité, me masajeé las manos… tomé café, dibujé..

A caminar…

jueves, 30 de octubre de 2014

Recuerdos y olvidos

Árboles de Av. Libertador- óleo sobre tela
 

Olvidar… suerte que me olvido de todo…

Hoy recorrí nuevamente lugares que hace tiempo no caminaba.

En San Isidro  durante cinco años hice la carrera de arte,  y hoy…  no pude entrar en un café.

Antes, mucho antes… me era un lugar al que estaba obligada a ir… todos los días.

Por sus calles me iba sintiendo una madre fatal, fetal?

Una mujer hambrienta,

 Una deplorable fémina que no podía estar en cuatro lugares a la vez.
mujer doliente-Acrílico sobre tela
 

La exigencia, el dialogo feroz con que contaba hasta… hace poco, quedó allí, en esas calles..

Pasé hoy mismo por esquinas donde sus rincones tenían lágrimas mías, suspiros desesperados,

 Entrecortadas lanzas que me propiciaba…

Estaba tan equivocada…

Tan equivocada… creía firmemente que tenía que esforzarme por ser alguien muchísimo mejor.

Tenía un odio tan fuerte, que podía sentirlo en los filos de las vidrieras…

Aún estaba allí.

Con estas sensaciones, ahora que aprendí un poco a no exigirme a ese nivel, no pude sentirme cómoda…

 Solo registré el cambio, gran cambio que presencio desde hace…. Minutos.

Sin café donde poder dibujar… aun sabiendo lugares precisos para ver  cosas que me gustan, aun,  tuve que volver.

Retomé ese mismo camino...

 Avenida Libertador, el colectivo…

Recordé puntualmente lo linda que me era esa calle, sobre todo en una época del año, cuando los grandes árboles se poblaban de flores amarillas.

Recuerdo mi placer de ver las calles salpicadas de mi color preferido, junto al amargo presente que  lapidaba mi pecho… ante tanto dolor me gustaba la calle.

Era el suceso más hermoso que vivía en aquellos momentos.

Entiendo que también hay que soltar el recuerdo,

suerte que me suelo olvidar!!!

miércoles, 29 de octubre de 2014

La percepción como conocimiento, desde el arte.

Bichito de mar-unos de los primeros cuadros-1992
 

En el percibir y en su profundización yo he encontrado el desarrollo espiritual…
 el camino que me hace libre, fuerte, solida!!!!
Aquello que he buscado desde que recuerdo… solo ver y percibir sin pensar… 
 mas tarde se agregó valorar aquello que se me presenta en mi percepción, y el resultado fue la  confianza…
claro que al independizar mi percepción me experimento libre…
 no necesito ver televisión,
 no necesito preguntar si hace frio…
solo percibo y reflexiono en consecuencia…
 me adueño de mi pensar,
 de mi interioridad…
 de mi alma…
 me voy consolidando y voy formando seres con las mismas características de confianza en sus sensaciones…
 a los cuales respeto en esa expresión misma
¿Cómo siente el otro… que cosas valora?
 Que le es importante?.
Pero el percibir no es solo mirar…
es la totalidad de las sensaciones…
la percepción cenestésica  la que mas valoro…
aquella que cuenta con el cuerpo como medio, para percibir
siento el aire pesado?
… enrarecidos los colores?
… áspera la briza
 y todas las sensaciones así, 
 amplias,
 generales,
aquellas percepciones informes que pueda ser capaz de imaginar…
este tipo de percepción general me ensaña todo,  tanto
como lo hacen las madres,
todas,
 al formar sus hijos.
Creando en cada hijo el primer modo de conocer la realidad: La percepción cenestésica.

De mi posesión... de mi casa

 
DE MI: “mis”
 Que es de mi? Que hay mío o de adentro de mi, acá?
No lo se…
Mis “mis” están perdidos disueltos entre tantos ellos…
Mis “mis” no se distinguen con claridad… son eterios
Amorfos
transparentes
Sutiles insulsos para lo dogmático
Mis “mis” no tienen objeto
Son aires que cambian y se entristecen
 Que suspiran que sollozan…
Mis “mis” se ocultan detrás del dolor del pecho…
Detrás de la imagen de él enojado
Detrás siempre detrás…
Deje que sea detrás… ya lo sé… pero duele
Duele y es rancio elegir “mis” de otros…
De otro… y elegir mi interior de él
Justamente o injustamente de él
…que era el diablo…
 
Un diablo sucio, duro y seco
Un diablo que sabía de mi brillar …
Un diablo sin moral que me caló hasta los huesos…
Me lijó y ensombreció el espíritu
Que seguís susurrando como un gesto ..
Solo un gesto sin voz ni sonido… solo un olor
Un olor raro que se fundió con ese ser…
Al olor lo reconocí, pero igual supe que moría
Claro que moría una parte…
La sometida, la abandonada al mal amor?
¿Amor?
Si sé que no era amor… solo dolor de mis “mis”.
Sollozos siempre sollozos de mis “mis”.

martes, 21 de octubre de 2014

Cosas que pasan?... Caminar es maravilloso!


(referido a "encuentro entre artistas")
 
 
 
 
 
 

El camino parece que se pone más entretenido.

Un llamado, un pollo hirviendo en la cacerola, Alpha Blondy sigue cantándome “imbéciles” desde hace horas.

Me pregunto… estaré desubicada? Estaré haciendo algo mal?... no creo, ya que cualquier cosa que haga es mejor que quedarme con la intención.

Le envío  a él,  mi relato… me animo después de varios intentos que dejé en nada… me animo con el miedo de hacer algo que me exponga aun más.

 Me meto en mi mail y selecciono el link adecuado… y le envío al protagonista del relato, mejor dicho al otro protagonista, lo hago participe de mi interioridad… porque no?

Estaba pintando a mi Lucifer, sigo después de viarias entradas… con una figuración ya casi extrema,  sé que cada vez me exijo más, ya sigo el cuadro aunque me guste en estadios inconclusos.
 

La música muy fuerte con su jovialidad me ayudaba a soltar, tanto mis relatos subjetivos como mis pinceladas… pero siento que me salgo de lo establecido, que piso en terreno ya nuevo, un camino nuevo que voy haciendo paso a paso.

Éste salirme del que era supuestamente mi rol viejito… me hace sentir media ciega, media tonta, media media.. Sin mis cosas viejas aun no me siento bien… algún día lo estaré?

Retomando, Él , el otro protagonista del encuentro que relato hace un tiempito… leyó lo que escribí… y me pide de hablar por teléfono… acepto nerviosa, muy, para mi gusto…

La devolución de él, me es novedosa, primero estaba asombrado de que podía saber un montón de cosas… que no sabía del encuentro entre artistas…

Yo me reía, me decía a mí misma, como no sabía todo eso?, también me respondí mi pregunta, los hombres no saben muchas cosas…

Pero bueno, me gustaría re-significar esto que yo sentí, mis tribulaciones en torno al no beso… completando con sus comentarios. Si bien no puedo salirme de mí subjetividad, el primer obstáculo que se me presenta es el olvido, no me acuerdo que me dijo, sé que eran varias reflexiones en torno a mis decires, y también sé que me eran novedosas… no pude fijarlas en consecuencia. Entonces como tengo este impulso a saber cosas de mí por aquellas que no registro… voy a trabajar este acontecimiento.

Recuerdo que hace mucho, cuando hacia terapia de imaginación activa con Guillermo Steffen, fallecido ya hace diez años, siempre cuando no sabía que había pasado, me decía que lo imagine, o que lo invente… recurso terapéutico e imaginativo que uso mucho en mis clases, cuando no sabemos qué hacer, nos queda el terreno infinito de la libertad.

Entonces voy a imaginar que me dijo este hombre, la otra parte del encuentro entre artistas…

Primero le gustó mucho tener un registro de mi interioridad, saber cosas que él, sumido en la vorágine de la salida con una mujer, no pudo deducir… intuir.

También registró el momento donde nos acariciamos las manos, pero lo sintió con más intensidad… que yo, igual sé, me consta que cuando estudiaba mis dedos con el detalle que solo un dibujante, un pintor puede hacer, me era hermoso… me gusta mucho este tipo de sensibilidad inusual, ante lo más cotidiano.  Éste tipo de contacto es para mí una comunicación realmente desde el alma.

Con el paso del tiempo, los años, los conocimientos que vamos adquiriendo, aprendí que hay que ser uno mismo. Mirarse y observarse con la curiosidad de un niño, estar atenta a ver que me gusta, que me hace sentir bien… que me pasen el dedo por mis manos, tal como un escultor lo haría con la arcilla para conformar un dedo… me encanta!, éste tipo de presión, que moldea y aprende cada detalle, este sentido del tacto tan particular… sé que lo manejo también. Al ser artista, cuando tocamos algo, estamos atentos a sus texturas, su tensión, su equilibrio con lo otro, su continuidad, su calor, su vinculo… y que otra persona, pueda estar en sintonía en este aspecto, me hace sentir acompañada en un nivel profundo.

Ser así, para las personas que no cuentan con una percepción  exacerbada, puede no significar nada, o quizá poco, igual me pregunto si realmente es una comunicación íntima, éste encuentro entre sensibles, digamos, o es no poder salir realmente de nosotros mismos.

Voy poniendo aquí, las ideas que me asaltan al escribir, quizá me valla del hilo del relato, pero me suelo dar estas licencias, espero no tensionar… lo más importante a la hora de vincularse con otro… es poder dejar de ser … uff llegué a un pensamiento viejísimo, que me ha hecho trastabillar mucho. Va de nuevo…

Lo que importa no es dejar de “ser” justamente, si no salir del orgullo, no creer que éste sea solo el único medio para vincularse, la semejanza… no. Pienso que es como una simbiosis, o una fagocitación … solo fundiéndonos nos place… ah! Cuando el problema es ¿ si no se funde, si no me lo puedo comer? Como soy con alguien al que no lo puedo   a s i m i l a r?  Cómo será compartir algo con el otro.. en tanto  lo otro de mí.

Sigo con la libre imaginación transversalizando sentidos, él se reía de la imagen de Julio Boca, que coloqué como una analogía con el relato. Le pareció … divertido,  a mi me cuesta explicar éste hecho, las relaciones que establezco al elegir una imagen ya forman parte de mi olla creativa, me cuenta pasar a una linealidad discursiva, pero acá podría decir que al hablar de un encuentro anterior con otro artista… esta imagen de Boca acariciando el piso me remitía directamente.

 Lo que realmente me desconcierta es que  yo desconocía que el hombre actual que estaba conmigo, era artista, docente igual que yo, me sorprendió y no, ver que había elegido tan a mi medida-necesidad… de ir cerrando aquel primer encuentro con un artista ya muy lejano.

Quizá los ciclos que fui viviendo comienzan a cerrarse. Aquella lejana locura fue un tsunami para la estática vida que me auto imponía, sin ser más que lo que muestra la foto de Boca, ya me modificó absolutamente cada molécula, y a partir de allí supe lo que quería…  se oponía absolutamente a todo lo que estaba viviendo.

Como tengo la particularidad de que me es mejor sufrir, que pasarla bien, todos los años subsiguientes tomaron la forma de desgarro, de desmiembre espiritual, físico, material… así el universo me fue generando experiencias donde esto tendía a serme solicitado… actualmente en el presente no me creo lo que escucho, tanto de afuera como de adentro.

Los cambios que produce no creerse mucho todo… son geniales, hasta parece que puedo estar en paz, ser asertiva y efectiva.

Pero retomemos… el otro protagonista del relato agregó el comentario que no sabía porque no me besaba, si bien yo podría decir que he hecho lo posible desde mí, como para que quede claro el mensaje: si.

Creo entender, quizá más adelante tenga otra información, que cerca de los cincuenta años a los hombres les resulta difícil saber qué les pasa, tienen como todo encerrado y desconocen cómo manejarse emocionalmente. Culturalmente tienen cierto peso práctico, que los empuja a una exterioridad en detrimento de su interioridad. Quizá me equivoque, pero me pareció atisbar este estar para afuera, desenvolverse eficientemente en circunstancias en las que yo me hubiera echado a llorar… , los hace como inactivos subjetivamente, los paraliza…  recuerdo que no tuve esto en cuenta en esta salida. Directamente me olvidé… y solo estaba pendiente de mis sentires, que en el exterior solo eran acompañados, más no correspondidos.

Creo entender que esta retención, ésta suspensión de expresión emocional jugó acá y determinó todo un dialogo de gestos, suspiros, armas femeninas que no sabía siquiera si eran posibles aplicar. La cultura de las películas parece que fertilizó mi arsenal de herramientas interno. Hasta fue divertido…

Las formas que adquiere el encuentro me son novedosas… horas que trascurren, reírse hasta descostillarse de la oreja de Jonnhy Deep…  y demás detalles del hacer artístico, igual ahora se agrega la sensación de la otra parte, su sentirse muy bien… su comodidad, su bienestar, su percepción de la belleza del saberse, de la comprensión de las dificultades de la falta de amor.. Aquella que sustenta, no cualquiera…
 

 

 

sábado, 27 de septiembre de 2014

Una ilusión...


Hoy, ayer, desde hace unos días me siento morir y vivir por mi misma

No sé cómo es esto

Las manos me hierven después de estar heladas todo el día.

Ser yo misma es de un dolor insoportable, cuando tendría que ser algo de suyo

Pero bue

Es así de doloroso, salir del dolor

Aunque Corbera diga que no hay que sufrir, el conocimiento me arrasa con el alma

Ya vendrán tiempos mejores, siempre los hay, mi dolor es una manera de ser ya, es tan intenso como ilusorio.

También ya lo sé.

No puedo engañarme más

No necesito nada

Sé mucho