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miércoles, 26 de agosto de 2015

El soltar... atado...

Hace ya un tiempo que no puedo volcar acá mis sentires,
quizá hoy sea una represalia,
 una junta,
 un rebote… 
    de tanto tiempo o quizá sea ya tiempo de sacar toda esta bronca, este odio…
 esta necesidad de golpear, de pegar fuerte por tanta injusticia.


Quedé mal, 
siempre me pasa,
 desde que hable con mi abogada. 


        Quizá sea su forma, 
su énfasis… 
su manipulación de los datos lo que me altera, 
lo que me ubica en una situación de lucha, de victimización.

Quisiera hoy,
 ahora,
 romper varias cosas, 
gritar mi desdicha,
 y cauterizar mi dolor reaparecido.


 Igual algo me dice, que es verdadero y a la vez del pasado.



El dolor en mí siempre parece actual… por qué no logro olvidar y ya terminar tanto rollo? 


Y si crucé palabras, 
mi voz tembló 
con el odio 
y la desesperación de sentirme siempre obedeciendo, 
siempre obligada a seguir las disposiciones de un hombre hábil,
 astuto,
 patológico que solo quiere ubicarse en mi lugar… femenino, y sacarme del medio como si fuera un trapo sucio.



Cosa que se dé suyo, sé que es imposible,

 y no quiero hablar de lo que minuto a minuto reafirmo en mis quehaceres.

 Ya basta de tanta cosa. 


Quizá solo sea un calentamiento por haber tocado esas fibras que solo me someten, 

me duermen en mi ser 
y solo soy una planta que no existe de manera humana.


Se y resé que mi sentir actual es una absoluta mentira. 

Pero de algo servirá que pase por este dolor disfrazado de bronca. O al revés!

 Solo quiero revolear la botella de vino y dársela en la cara a él, el hombre que quiere quedarse con mis hijas … 

como si yo no existiera.


 Qué hacer con este hecho tan doloroso de haber tenido hijas con él, 

con el que me quiere borrar…
 desde hace ya más de 20 años.

 Para una taurina, 
agarrada taurina, 
es como imposible soltar tamañas tonterías que solo fueron allá en el absoluto pasado.

Y? 
no lo sé… mis estómagos no largan el tema  y  la revuelta emocional
   ... ya me cansa.

jueves, 30 de julio de 2015

Diálogos internos...

Año que pasó, un año pasó… acá en el mismo lugar siendo otra, de otras que me hacen ser…
Terminará este nacimiento?... este puerperio tan simbólico, tan intenso.
Quisiera estar en paz, quisiera haber llegado ya al pináculo, a ver solo la pendiente, el descenso… pero no, solo veo la cuesta en subida.
Ahora negar la comunicación, el ver que es absolutamente necesario seguir por mi vía, la mía, la propia… aquella que tanto envié en forma de plegaria al universo.
Debo trasmitir que pedir al universo me ha dado resultados en un ciento por ciento.
Todo lo que he pedido, se me ha realizado.
Es importante decir que pensé que no era tan exacto este mecanismo… que aprendí con Deepack Chopra.
Pero también es cierto que pedir consistentemente lo que necesito, no es fácil, ni simple.
Primero saber lo que para mi "ser" es realmente toda mi dedicación al arte, es algo muy novedoso.
He usado el pintar, como bálsamo para mi ser, como distracción al parecer inofensiva, casi buenita, pero tuvo en realidad un efecto de apaciguamiento, cierta condolencia, una pizca de vía fácil para calmar mi gran libido estrepitosa, morbosa, indolente, insoportable… fue disfrazar al lobo de abuelita… para de a poco poderla vomitar…
Ahora que hace un tiempo que ya no decido trasformar, cambiar, ni tan siquiera soportar mi interior… no hago nada … no dibujo, no pinto, no paso mi tiempo con algún proyecto loco de video…
Solo me sirve recostarme y sentir…me.
Y ahora qué? Como veo mi hacer hasta aquí, repito, que soy otra, por enésima vez?
No sé. Ni siquiera sé que preguntarle al universo acerca de este acontecer. No sé que pedir, que horizonte intencionar en relación a toda mi obra, mis cuadros, mis casi 800 representaciones de estados emocionales.
Desde luego que tienen ya personas que los aprecian, les parece una obra magnífica, abultada y esplendida.
Yo acá, mujer, solo me reconozco como una gran trabajadora… en cualquier ámbito en el que he incursionado.
El arte para mí, fue mi madre y padre, mi ámbito y mi prensa… aplastante. No sé cómo seguir con mi carrera. Sé que soy docente de arte pero me apasiona pensarlo en relación al yo, a la psique.
Y si aplico lo que pienso hacia mi misma?
Allá en el tiempo lo he hecho ya esto… y me ha llevado a realmente liberarme para hacer mi camino… iniciarme hacia mí misma.
Apoyando a mis alumnos para que sean sí mismos… me di cuenta que yo tenía que aplicar-me lo mismo.
En mi vida esto  fue como una revolución copernicana… casi morí a la izquierda de Cristo, quemada en la cruz
Pero siempre por algo pasan las peores cosas… y acá lo mejor que me paso, desde allí comencé a caminar sobre mis pies.
Es interesante pensar que hice mucho para escucharme, para lograr entender por qué no podía enfrentar las cosas más simples… para otros claro, por ejemplo la cuenta en un banco, hablar por teléfono, realizar una compra con cierta soltura, acomodar mis asuntos, los de mis hijas, de mi pareja… en esta nebulosa todo me era como mucho.
Ahora logré que una voz interna me aclarara el porqué de que regresara mi padre después de toda una vida sin él, “por dinero”, claro! Yo tratando de que no me invada un amor edipico absoluto… no entendía por qué mi padre después de 18 años, no quería darme nada… solo esperaba que le dé a él…
Interesante… el sentido de esta afirmación, como su efecto en mí, luego de la muerte de él, me escupió del  duelo… solo la verdad me hizo cerrar esa historia, solo darme cuenta por mi misma de cual había sido la personalidad de mi padre, su función, y además ver las consecuencias que generó en mi niñez… las vivió en plena convalecencia.
Por un lado aprendí que la verdad es fuerte, dura, pero es curativa, sanadora, real! Y dicen por ahí que lo que no mata, fortalece.



martes, 5 de mayo de 2015

mmm mayos de taurina...

Si…
 caminando por La Lucila, 
dolorida de los pies,
 con mi cabeza desactivada, mi alma calmada, mi pasado ya callado…

 si caminando por mis calles, mis bellas calles, habiendo cumplido con lo que parece ser mi dharma…

Caminando, dejándome llevar por la loca de la casa,
 mi intuición,
 crucé la calle, 
arrastraba mi carrito con las compras del super… y me voy a ver botas…

Pasatiempo que ahora me ocupa, cuando no estoy ocupada, es ver que bota me gusta más. Viene el invierno, me gustan las botas, pero no me puedo decidir por alguna. Siempre parece ser que hay más lindas.

El año pasado, en abril, el abril terrible que pasé en el 2014, compré unas botas, de marca, que me salieron muy caras, ahora no puedo hacer lo mismo, primero porque me duelen mucho, y otra es que no quiero equivocarme nuevamente.

No. Nada que me lleve a un extremo de sentirme asaltada. Los tiempos cambian, mi vida se giró como una calesita. Ya no persigo lo que siempre pensé que era perseguible. Ahora solo camino, atiendo, presto atención a mis hijas, a mis alumnitos.

 Veo ojos tan enloquecidos, por madres hambrientas, locas, desmotivadas, violentadas por sus mismas incoherencias. Cuál será mi próximo juego?





viernes, 12 de diciembre de 2014

Camino... revelado


Caminando hacia la avenida…

Día por medio camino hacia la avenida, son seis cuadras de lo más bellas…

Hoy como varios de los últimos días camine… mis pies ya no me duelen como hace un año, cuando caminar era realmente doloroso.

Hoy en contraste con el año pasado, era suelto, con dolor desde el sentir… pero ya no físico…
 

Mis ideas, mis vivencias son difíciles, sobre todo con esta debilidad entre comillas, como  es ser desde la construcción propia.

 Ya Sarmiento estaba por allá en el tiempo, más solo, perdido como  perro en cancha de bochas… y yo hoy agregaría más alterado que Golden y el que toca batería.

Pero más allá de ciertos recuerdos, ciertas dolencias… quiero hablar de los poderes que recibo, ahora, cuando camino hacia la avenida.

Ya van dos veces que quedo estupefacta del asombro, ya se… soy un poco ingenua, me asombro aun de las cosas simples. Me imagino, que quizá espero muy adentro…  que algún hombre se enamore de este aspecto mío tan particular.
 

Y no, que se aproveche de él, como para sacarme todo… pero bueno, voy a intentar… no digo que lo logre, solo salir un poco de la queja y el odio por el que transito… transitaba…
 

Hace unos días, iba caminando y una mariposa me rodea.

Yo asombrada por la cercanía… y el recuerdo de haberlas cazado en esta época allá en el tiempo, deseo verla más de cerca, quiero que se detenga delante mío… y la mariposa se detiene… delante de mi rostro… mirándome, aleteando mostrándose en su belleza… se suspende en el aire, yo maravillada… la miro,  súbitamente me rodea volando en torno a mí.

Yo ya estaba sonriendo … pensando en que con solo pensar … la realidad lo produce… y la mariposa, como jugando me da otra vuelta… deteniéndose… delante… yo suspendida en esta comunicación con ella… ya decido que era mucho… entre asustada de mi poder… y de la docilidad con que las cosas se me presentaban… me rio… me digo no puede ser!!!! Y la mariposa desaparece de mi vista.

Todo el episodio quedó olvidado… realmente.  Pero hoy, de vuelta por allí… voy a cruzar una calle, ya había saludado a los personajes de la vigilancia que se creen que con saludar fuerte … me siento justificada en el pago…

Intento cruzar, miro si viene algo… y veo un auto con dos jóvenes bellos… y me digo … bueno “a ver la cara del que conduce?”… pero parecía que se dignaba a avanzar y no dejarme cruzar… aceleró… pero que paso?...  justo delante de mi avanzar… se le paró el auto.

No solo pude verle el rostro, bello, joven, preocupado por el párate en seco del vehículo,  fue a dos centímetros de mis pies… y yo avancé, crucé como si no hubiera nada. El auto seco, parado completamente… quedó muerto.
 

 

lunes, 1 de diciembre de 2014

Acerca de los problemas...


Hay algo de lo cual quiero empezar a hablar…

Quizá sea bueno esto de hablar de algo que aun no sé muy bien cómo hacer… para que se instale, sea y se genere dentro mío.

 Es casi como un nuevo camino, aunque tenga que para ello, usar mis antiguas palabras, emociones, pareceres, sentires…

Hace unos días pensaba, si estoy bien, si no tengo nada urgente que resolver, acerca de qué podría escribir?...

Esto que parece algo imposible… también, puede no ser tan necesario.
 No importa tener problemas, cuanto más me dije esto internamente… surgió esto de tener cierta paz en el afuera… nada que hacer…

Pues bien llegué a un recodo del vivir donde parece ser que el problema “es para mí problema” en la medida en que me surja la cuestión interna de cómo resolverlo, y solo eso…

Interesante salir… empezar a asomarme, sin hoguera que dejar de avivar, tapar o resolver. Nada que hacer… ninguna actitud me hace falta poner en práctica, ya que la vida no es la ausencia de obstáculos, ni de problemas, ni de errores.

Nunca había realmente experimentado esto de que estando el problema, o algo que no sea de mi agrado, igual sintiera que no lo es todo, que mi persona no se agota en lo que falta, en lo que está torcido, es más, yo no tengo nada que ver con la carencia, o error…

… y más… pongamos la suposición de que así lo fuera, que yo soy tal o cual cosa… “y que!” .

Seguir y ya… caminar, vivir sonreír lo mismo, sin que lo malo me imponga el estado esencial de la vida.

 

 

viernes, 28 de noviembre de 2014

Origen: generación de una imagen... Arte terapia

primera obra-1991.

Recuerdo como me divertí pintando esta obra: la primera
 
… jugaba con las formas, hasta me animé a realizar una boca… negra.
 
Entiendo que le puse una "boca" a esa relación con mi interior, así de simple, así de fácil.
 
comenzaba a pintar... me dejaba llevar por la música de PInk Floyd y era hermoso...
 
A partir de aquí nunca me detuve...
 
La boca, negra, lo único que a primera vista se reconoce en la imagen, era un canal.. una forma que simbólicamente decía muchas cosas.
 
A mi interior, entonces, le di un canal para que hable…
 
 Claro que me habrá  asustado… y  por eso lo rodee de vueltas, de idas y venidas...
 
 De llamémosles, disfraces,  colores, que esconden titubeos, miedos, monstruos construidos y adquiridos...
 
   yo se que mucho tiempo solo busqué  distraer… distraerme y lo peor, entiendo ahora, quedar bien con el otro.
 
Quizá esto fue una manera, si bien poco sana, de provocarme el seguir caminando...
 ...para que pueda seguirme buscando y no me acobarde el susto de mi excesiva sensibilidad.
 

 

                                                     Parte del libro "el arte como cura del alma"  de Viviana Celano

 

 

viernes, 21 de noviembre de 2014

Intimidades... de padre...


Tuve distintos momentos, algunos los vivo con cierto dejo de auto violencia, buscando tapar, reemplazar, arrancar los duelos a los que estaba constreñida a transitar.

La separación de mi conyugue era como un estigma. El dolor del darme cuenta solo me hizo conectarme, con la sangre real del sacrificio auto impuesto.
 
 

Trago difícil, muy duro, claro que lo siento!

Me surge así como un gran llanto que parece unirse al sufrimiento arquetipal femenino…

…Desde el origen de la humanidad. Siempre me siento bien exagerando…

 Quizá tenga que ver con esto, que de  no haberme dado cuenta mi rol sumiso, me hubiera pasado inadvertido el sufrimiento femenino ancestral.

Este sentir, registrar, reparar y recuperarme de, en mi caso, veinte años de domesticación, desmotivación también… se le suma el mudarme a lo que se suponía era mi casa. Desde los papeles y desde la realidad.

Ok, esta realidad no se hiso así no más… los tiempos y las experiencias tomaron rumbos insospechados, todos retos, que me fueron iluminando mis rincones más involucionados.

En el exterior, ahí afuera, era un verdadero campo de batalla… los personajes que parecían  luchar…  lucharme, era totalmente desmedido, tomé conciencia allí de mi propia desmesura…

Avaros, hoscos, violentos, tacaños, insulsos, burdos, dormidos… con sueño… todos aspectos de mi interioridad, claro muy escondida. Por esto tienen la forma de hombres ahí afuera de mí.

Cuesta hablar, hablarme, de estos aspectos de mi vida, sin tomar un látigo, sin usar la voz y la mente de un depredador.

Es aquí donde encontré este aspecto más importante de mi psique, mi propio depredador interno. Sé, me consta, que cuando lo vi, y logré despedazarlo, si bien no desaparece, pude terminar con los personajes exteriores que lo concretaban. Que lo hacían propio y lo actuaban sobre mí.

Por otro lado, dejé de atraer tamaña lacra de seres… digamos oscuros en relación al ser femenino.

Aquí tengo que aclarar… que hablo absolutamente desde la física cuántica, donde afuera se crea lo que mi interior conoce… sabe, se dice y se afirma desde pequeños.

Desde otras visiones a esta manera de pensar, se la llama analogía, entre la realidad y la interioridad de una persona, desde la psicología a esto se lo denomina realidad psíquica del paciente… acá yo lo ejemplifico nada más… sé que somos lo que creemos que somos, si yo me creo un ser dependiente, que no vale gran cosa, que solo hago mis “derechos”, voy a generar alrededor mío, seres que coinciden mágicamente con estas características…

Quizá convenga aclarar, no lo sé realmente, que la coincidencia mágica, puede ser desde la complementariedad, no es que voy a encontrarme con seres carentes de autoestima, si no que puedo encontrarme con opuestos, encontrar hombres de un orgullo exacerbado, a prueba de balas sensibles… coimeros, vendedores, comerciantes, jugadores, carpinteros, drogadictos…

Igual vuelvo a mí…

A veces me digo… a mí misma, “¿Qué pienso dentro?” y ahí delante mío viene alguien y me lo dice… está unido mi interior con las experiencias que transito momento a momento.

Ahora cuando pensamos, nos pensamos así, tiene que haber una trasformación de toda nuestra realidad, es imposible que sigamos pensando que los acontecimientos son externos.  Que el universo está ahí, y que no puedo, podemos, hacer nada ante lo que nos acontece…

El universo, el uni-verso, el único verso que existe, es esto de que hay ahí afuera un universo… lo que parece, mas real, es varios multiversos en relación reciproca… pienso, pensemos juntos…

Cuando algún personaje se me presenta y me dice que no tengo que vivir así, yo le digo: según el poroto donde estas parado, claro que es imposible…

Igual, me encuentro en posturas de los más controversiales, ya que contando con estos pareceres tan divertidos, digamos,  es como que los distintos aspectos de mi persona, hacen rancho aparte… y cuando puedo, por ejemplo, sortear algún comentario reducido en miras… mi interior me dice que estoy siendo abandonada… risas y más risas me doy a mí misma, nunca puedo ser abandonada por alguien que yo, no haya abandonado ya…

 Dice Chopra… “todo lo creas dentro de ti”.

reflexiones de café... subjetivo


Acá en el café de los desamparos.. Walkira.

En frente de la quinta, donde pase horas tan nefastas, internas y con otros…

Lo primero que me vino desde el recuerdo, fue aquél ariano “loco” .

Chateamos un montón, para que al fin y al cabo, no quisiera salir conmigo, al menos cinco veces…

 
 
Me digo… una y otra vez en estos tiempos, que hacía yo?

Mi respuesta es clara, ya,  recién después de tanto esfuerzo por salir, yo contestaba, hasta que dejé de sostener un dialogo, otro y otro más… dejé de sostener  charlas que no eran nada importante, dejé de agarrarme a “la basura” me decía mi interior.

Es duro el tono en que hoy hablo, hace unos días me registro este tono de rigidez, dureza en mis palabras… aquellas que salen, aquellas que me digo internamente. Puede que sea un poco intensa al expresarme, lo sé…
 

También por esos tiempos, en este café, pase tanto antes como después,          el lento irse de mi padre.

Me cuesta evaluar si fue lento o, por el contrario, estrepitosa la ida de mi padre.

No logro ubicarme en algún lugar más alto, para evaluar, solo estoy acá, en esta "meseta", entiendo mejor, que en el tiempo que frecuentaba este lugar.

Hasta hará unas semanas ni loca, hubiera venido acá… huía de los recuerdos, de la vergüenza de mi misma… de mi desesperación más loca.

 Muchas veces me lo propuse y no, me decía una y otra vez, proba lugares nuevos, para cambiar de estado hay que hacer cosas distintas, entonces me fui más allá, o más acá… y en cada café logre distintas cuestiones.

Encontré uno, cerca… donde la camarera me sonríe un montón… eso me gustó.

Hoy pude volver, siendo otra, después de la muerte de mi padre, me fue una buena opción estar acá… que venía luego de estar en el asilo…con mi padre.

Horas pasé, pero las pasé… eso es lo que ahora rescato, pasé horas de dolor esquivado, y es tan difícil de entender, pero dolía más esquivar que directamente sentir….
 Esto de la orfandad.

Siempre fui huérfana, no tuve ninguna dirección, forma, dedicación, estima nada por parte de las  personas que me criaron, y con todo comparto esto de madurar, bajo esta subjetividad que adoptó esta manera… es: existo… más allá de su forma.

Siempre nos quedamos con nosotros mismos, tarde o temprano, estamos “solos” en el mundo, y más allá del dolor de ser arrojados como diría Heidegger, lo que importa es seguir… con onda… digamos.

Porque podemos, digo acá, tomar todo un bagaje de tonterías populares… y hablar de cosas que me hagan llorar mares… y sin embargo elijo una y otra vez reírme, sonreír a esto que es la vida… sentir que cualquier cosa que se me presenta está hecha para que fortalezca aquello, que exclusivamente necesito fortalecer…

primer cuadro-1992-tempera sobre hoja escolar
 

miércoles, 12 de noviembre de 2014

solo ser ...




Otro día que pasa, otras claridades que me atraviesan, claras ideas, claros malestares… asombros tan así!

Y si me asombro de mis propias respuestas, de mi posición firme, solida, clara, sostenida hacia el exterior… hice tanto… tanto para ir llegando a esto!!!

Al final vivir es más fácil de lo que me imaginé.

El ser coherente con mis necesidades verdaderas, no las inventadas… las puestas de afuera… me da un suave respirar, una suave noche sin dormir… un suave dolor de manos.

Sin criticarme, sin verme desde la vereda del mal, todo es más simple.

Simple y claro...

La simplicidad es una cualidad tan hermosa para mí.
Sospecho de lo complicado…  lo abundante en detalles, en oscuridades, en explicaciones.
Descartes afirmaba allá por el 1400, que si es necesario dar dos explicaciones de la existencia de Dios, es porque no es la explicación perfecta.
Ya enuncié por allí mi relación con la perfección… no me parece importante como un bien en sí mismo, igual creo que orienta en la vida, tender hacia lo que está bien… agregando el “para todos”…
Importante esto de tender hacia el bien más general posible, no mirar solo el espacio personal, lo inmediato… ya lo afirmó el viejo Aristóteles cuando describe al hombre prudente.
Igual entiendo que lo más general se puede afrontar, tener en consideración, solo si hemos incursionado en nuestra propia vida.
No tiene mucho asidero mirar afuera, tener en cuenta a los demás, si –como afirma Deepack Chopra- te habitas como si fueras un desconocido.
Entonces primero es necesario habitarse. No solo ser una simple víctima del trascurrir de los acontecimientos.
El habitar-se en mi recorrido, tomó la forma del pensarme.
 Por lo menos en este primer momento de autoconocimiento.
En mi cabeza deambularon pensamientos, discursos, gritos, aullidos, formas pliegues, colores… una interioridad mental que podríamos denominar como abundante.
 Esta  constante en el discurrir de mis pensamientos, es la de solo mirarme, observarme, criticarme, solaparme…
La de volverme sobre mí una y otra vez, es lo que desde la cultura, se denomina: pensamiento subjetivo, sí, soy subjetivista, mi vida se complica y se arregla por este medio, el deambular de mis estados mentales.
 
Igual pareciera que era fundamental venirme hacia mí misma, que al final era y soy la única que estaba y continúo estando, en una circunstancia particular…  la única que sustenta todo lo que es la realidad para mí.
Pero con el tiempo,  entiendo que el habitarse, el recorrerse, si bien puede comenzar por lo mental, debe tener un despliegue en el exterior.
Con todo, el desarrollo de la vida es tan creativo que quizá lo esté cortando al delimitarlo a lo concreto, a un despliegue  que considero más pleno… debo dejar libre todo aquello que no es actual, real, o no existente.
Recorridos mentales… van y vienen… total el aire es gratis.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Aceitunas: gracias!

Reproducción de Bouguerreau- óleo de 70cm x 100cm. 2010



 

Agotada, quemada por el sol… quemada realmente, cerrada mi garganta de tanto tragar… mi hija me invita a tomar un helado.

“Vamos mamá!, te invito a tomar un helado, en una heladería que quiero ir con vos… son ricos, tiene mesitas…  baratos”.

Tomo mi changuito, sabía que la heladería estaba enfrente del supermercado… me faltaba agua, vino, y nada más…

Fuimos, con mi hijita hermosa, caminamos las calles más bellas del mundo… camino ya conocido hasta el centro de la Lucila.

Hermosos los jacarandá, hermosas las casas, el sol que tanto me abriga… y ésta cerrazón en mi pecho.

Seria, sombría, dolida, valiente y sabiendo que siempre sale el sol… después claro.. Pero  para que éste salga, hay que pasar por la noche.

 Mi noche se había erguido por sobre el extremo sol de noviembre, si, era hora de replegarme, hacerme negra y espesa… enturbiar un poco todo mi ser, para realmente ver la realidad.

Ya me conozco, sé que no me gusta, que no me guste, pero también sé el costo que me trae no darme mi propio espacio, “no registrar” ya es cosa del pasado, y lo registrado “es”..  Ya no puede “no ser”.

Mis voces internas se enmudecieron, un nudo fuerte, opresivo, no me permitía pensar, respirar, decir… ya no más palabras, ya no más reparaciones, arreglos, emparches.

Tomamos el helado con mi hija, los sabores me eran casi, casi crema rusa, casi tramontana… ni el sabor podía sentirlo de tanta cerrazón, física y emocional.

Llegué a un extremo, no tan extremo como otras veces, pero mi limite se presentó en varios frentes… unas palabras aparecían en mi interior, tranquila, podes estar también así, seria, negra, muda… permítete estar también así, no tan bien, pasaron las horas… teniéndome paciencia.

Cuando arribamos a casa, retomo las  con tareas atrasadas, la pila para planchar era abundante…

Se me ocurre escuchar una música tranquila, que no me invada… pero me deje aclararme, quería hablarme, no escribirme… mis manos estaban ahora para planchar toda la ropa de la semana… me gusta planchar… alizar las líneas de las prendas, de arrugadas  que se ordenen en pilas de colores, de dueñas, de órdenes propios de un placar, de una utilidad, de un traslado sin que se caigan.

Así comencé a contarme mis ideas, me coloco mi cámara en grabación, en el bretel, me filmo planchando y me voy susurrando en un principio, mis ideas en vos cada vez más clara.

Sé que escucharse, atentamente, integra al ser. Según algún autor de los que sigo, Cristian Zeballos precisamente, habla esto de que el escucharse decir… es creativo, es generador… y así fue.

Las palabras salían, por momentos las emociones también, el nudo de la garganta parecía desenroscarse en dolores, tantos dolores recorridos… pero no me dejé vencer por la emoción, abundante, quisquillosa del tema… molesta porque me hacia esquivar los problemas reales…

Persistente pasé con los comentarios de manera estoica, dije -me dije-  las cosas que me aturdían en forma de imágenes, describí las zapatillas pampero que vendía allá por 1980 en la oficina 24 de abril… como las odio!!!

Describía, me describía todos los detalles espurios, fijos, feos, insospechados… y llegué a un bienestar suave.

Luego de algunas horas, ni tediosas, ni forzadas… suaves trascurrires desde mi cuerpo cansado, quemado, ampollado en las plantas de los pies… me sentía que había caminado por un lugar donde había brazas… y logre salir.

En mi interior surgió un pensamiento que me dio tranquilidad: tengo todo el derecho a elegir con quien quiero estar y qué tipo de experiencias quiero vivir.

 Momentos antes… Con mi hija, además de tomar helado, fuimos al supermercado, que quedaba enfrente de la heladería. Allí compre aparte de lo que necesitaba, aceitunas… rebanadas… un horror para mí comprar aceitunas ya cortadas.

A partir de allí el olor de las olivas me tiño toda la casa… pienso y trato de integrar el sentido de la aceituna en todo lo que me pasaba, nos pasaba a mi hija y a mí, en un domingo de noviembre.

Busco en google el significado simbólico de las olivas, me meto en una página que da una parábola… genial! me digo y la comienzo a leer…  http://www.tora.org.ar/contenido.asp?idcontenido=2322

“”Así como la aceituna no renuncia a su aceite a menos que sea presionada y aplastada, así también Israel regresa al bien solamente a través de la lucha y el sufrimiento". El aceite de oliva es un símbolo del fruto de la lucha; es la sabiduría que uno gana después de sobreponerse a la adversidad.”

Bueno, me di cuenta cómo era la relación  aceitunas olivas-sentires propios, qué tenían que ver las olivas con mis cuestiones más privadas…  de mí hacia mí..
Me otorgaba el significado acerca de lo que realmente estaba decidiendo: por más que sufra... o parezca sufrir caminando sobre ampollas, sintiéndome quemada, fritada al sol, tengo y cuento con la capacidad de sobreponerme ante la adversidad…

Pero sigue el universo ayudándome frente a mi caminar por la vida…

            El simbolismo, entonces, del aceite en la aceituna, es: el mundo físico no es un fin en sí mismo. Tiene una contraparte espiritual, abstracta. Y es esto lo que le da a la existencia física su verdadero significado.”

Bueno entonces todo me quedó absolutamente claro… me quedaba en el mundo físico, en la emoción del momento, en lo acompañada que me sentí en determinadas circunstancias… pero éste no es mi fin, mi objetivo … me perdía en las apariencias, yo sé que el sentido de todo está en el “ser” no en el mundo de las formas que adquiere este “ser”.

Gracias a las aceitunas!!!!!

sábado, 8 de noviembre de 2014

Poner en juego las certezas


Bueno de vuelta acá o de ida hacia allá…

No tengo una sola certeza en donde estoy ahora.

No recuerdo si tendría que tener alguna, a esta altura de los acontecimientos.

La cuestión es que acá estoy sin libreto.
Ya es hora, al parecer, de que estrene mi yo, me agarre de éste constructo,
 confíe en mí ser…
y camine

A mis manos llegó hoy, un libro de Oshos, que habla maravillas de la meditación.  Bueno me dije, por ahí me ayuda en este día tan extraña-do desde mí…

No sé qué me pasa.

Tengo, por lo tanto, algunas pistas que me alarman.
 Me atacan pensamientos de cómo tendría que arreglar…
            arreglar…

Que verbo de porquería, siempre perseguí esto de arreglar mis defectos, mis errores, mis problemas.

Ahora... aquello en lo que me equivoco, ya no sé si es susceptible de ser arreglado… y además ya no importa que las cosas se trasformen,
 que se note que hice algo,
que no quede bien parada,
que haga y actúe de acuerdo a una idea infantil,
errónea, espuria, insulsa,
                                            poco honesta…

Todas mis ideas anteriores ya no me sirven, las tengo que actualizar,
acomodar, poner en el ruedo y permitirme ver… esperar, aceptar hasta  mi propia interioridad…
aquella que me empuja a poner mi cara, mis palabras, mis dibujos… mis bocados.

Sigo entonces… pongo al descubierto mi decisión de no estar con él.

Resultó, que necesito sentirme convencida de que esto es malo, estar con él me es nocivo, es mejor estar sola, no sentir este problema, esta manera de “y ahora que encontré, como le hago?”

La primera sensación que experimenté fue, entonces, la de negar, no!
No quiero esto, no es para mí, no estoy a la altura… él no está a la altura…
 todo una cuestión de “alturas” visuales…
desde donde me paro a mirar?.
Descubrí así que miraba desde lo "otro" en mí...

El problema ya me es claro, encontré un hombre,
tal como quería,
sensible, tierno, dulce, que me sonríe,
 que es pintor,
que me ve como una persona fuerte, podía seguir… claro.

 Podría ser mejor, pero a quien le importa!!!!

Cuando busqué perfección, encontré locura… ya me quemé con esa leche…

 la perfección, entiendo que es más patológica que normal.

 Mi cuerpo se la ingenió para que esto me llegara como un mensaje claro.

No tenía idea de que era mi malestar.

Me sentía ahogada,
me puse a dibujar, lo invito a retratarme, él accede… lo hace.

Me dibuja, lo veo en mi rostro, se confirma una y otra vez que todo lo que uno dibuja, pinta o expresa es uno mismo… sonrío, me cierro… me duelo, me pego internamente. Y ahora qué?

La música no me ayudaba, una y otra vez me convocaba hacia otros caminos,  otros sentires, anteriores al actual… no me tengo que ilusionar con él.

 Seguro es un depredador, un chupa sangre, un dolor de alma…
otro más…

Y podría anotar muchas ideas tremendistas,
amorfas y viejas,
puestas en los labios de mi mamá,
en el temor de mi papá
y en el rugido más terrorífico interno.

Mis oscuridades, mis culpas, mis ribetes teatrales se burlaban,
me saineteaban,
me aturdían… lo alejaban.

Él, consecuente como siempre, me pedía algún tipo de comunicación…
signos de interrogación ante mis dobleces, mis esquives…

Confusa, inocua, paralizada…
leo este libro de Oshos, y la respuesta que encuentro es calmar todo y centrarme.

Hago una meditación, donde suelto todo y me quedo en paz conmigo misma…
nada me decía mi ser… parecía ir por lugares que poco tenían que ver con la situación.

Pensé, medité, me masajeé las manos… tomé café, dibujé..

A caminar…