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martes, 3 de marzo de 2015

Relaciones relevantes

Al fin y al cabo llegue hasta aquí, hoy.

Entendí internamente que nada tenía que hacer… que comenzar algo ahora, es ver mi interior… como exterior.

Pensando, escuchando… estando atenta a las señales, llegue a esta certeza: solo seguir con mis propios proyectos, sin desalentarme, sin darle espacio al menosprecio estúpido de cualquier postor.

           Sin ánimo de ofender, y a la vez sin ganas, ya, de seguir obedeciendo, decidí y percibí mis posturas, como mías. Entonces como tales, las voy a ir puliendo, observando en la práctica hacia donde las voy a dirigir, de ahora en más.

Dentro de las intuiciones que encontré, hoy… solo hoy, hay una que la siento válida, ya que coincide con las palabras de Jung, cuando él explica que cualquiera se adjudica el saber algo acerca de  psicología , por ejemplo, y él se vería obligado a aclarar, en principio, que no todo se puede pasar por la conciencia.

           Claro, llevo varios años y no sé si décadas, estudiando y absorbiendo todo lo que a mi alcance estuvo. Por esto mismo, quizá nombre las cosas de una forma un tanto arbitraria, tendenciosa y hasta ingenua. Todo este combo, en realidad es pura expresión de mi persona, y si… no me importa ocultarlo.

             Ni Jung ocultó sus límites… para que  ocultar, yo, mi tendencia, empedernida y hasta obsesiva acerca del inconsciente, de la sombra, del espejo de cada una de las acciones, actitudes, ideas… tendencias que experimento en todo momento.

Durante estos años, me relacioné con personas, a las que luego de un tiempo prudente, y quizá ni tanto, mostré mis ideas, mis ayudas estructurales, mis hilos de Ariadna… para introducirme o quizá ir caminando en un sendero, digamos acorde a mi… y no ajeno.

Aquellos que lograron verme… se llevaron lo que generosamente ofrecí, ideas, tendencias, explicaciones… allí donde solo había perplejidad, cada uno siguió su rumbo.

El camino del héroe, la percepción, los descensos femeninos, el espejo, la física cuántica, el prana, la variación eidética husserliana, los campos mórficos, los mundos internos y externos, los niveles de conciencia de “Ver frac-tal”, el “Mundo Desconocido”, “Tu propio camino”… muchas manos he tomado, y las he trasmitido generosamente.

Atravesé los desiertos de la biblia de la mano de Corbera, interioricé en las formas filosóficas desde Antonio Blay Fondcuberta, Deepack Chopra me abrió el camino desde el deseo…

Claro que no paro, y mis cuestiones son cada vez más enroscadas unas en otras… y solo con Joseph Campbell, me he sentido en casa…

 

Igual hoy, ahora…, solo hoy… solo quiero  estar en casa.  Este momento es el primero que elijo,  seguir con mis proyectos…


En qué sentido entiendo este volverme, este replegarme hacia mis escrituras, hacia mis relaciones reveladas?


De repente percibí que investigué y descubrí por mí misma,  relaciones que también otros han descubierto.


Claro… Tanto Eric Corbera,  como la física cuántica, nombran esto de que existen diferentes orígenes de los mismos descubrimientos, es más… lo cuántico sostiene justamente que todo está entrelazado.


Entonces si yo formo una onda de información, tal como enuncia Chopra, dentro de un océano… es muy alentador bucear dentro… como percibir fuera…  puesto que todo está fusionado.

 


Me gusta esta palabra… fusión.


Tengo una cierta calma a saberme… bah! Intuirme, en comunión con otras culturas, otras mentes… hasta con la mente divina. 


Me explico, desde mi mente normal, nunca me sé, yo misma, fusionada con lo otro… mi razonar va cortando lazos a todo nivel, dejando solo los “visibles” , “comprobables”… mi ego solo toma datos  que podría repetir para mostrarle a algún escéptico de turno.

Así mi dialogo interno es continuamente denostado por algún depredador… inventado? Imaginado?... creado.

 

Además de razonar, gracias a Dios, contamos con otra función psíquica, la imaginación.          Recuerdo que en la facultad de Filosofía, el profesor Madanes…

                   hablaba de “la loca de la casa”… para referirse a la imaginación.

 

En mi historia recordada… mi imaginación siempre fue media loquita… por no decir del todo.

          Claro que con los años, y los estudios, encontré que esta manera de combinar lo legalmente incombinable…  era capacidad creadora.

 

Néctar! Eureka! … entonces fusionando lo encontrado hasta aquí… hoy, solo por hoy, me doy cuenta que mi fascinación por lo inconsciente se acopla con la creatividad. 

           Además, como si fuera poco haber arribado a esta premisa,  puedo sentir que lo comparto con muchas personas… sin necesidad de mediar algún tipo de encuentro.

 

Esto me lleva a  prestar atención  lo que veo ahí afuera…  puesto que todo me muestra las posibilidades  y/o realidades  con las que cuento.

 


Lo que es afuera,  es dentro. 

jueves, 26 de febrero de 2015

El enojo y el SER... desde el arte

Relacionemos  el enojarse con lo que lo produce,  afuera, en el entorno donde habitamos y dentro de cada uno de nosotros.

Afuera el enojo mío, o de cualquiera, parece estar plenamente justificado, me tiran una piedra, me insultan, me hacen cosas… los otros, por las cuales yo me enojo, yo reacciono a lo que otros me producen.

 Ahora fijémonos, como dice Antonio Blay en sus audiolibros, yo respondo “automáticamente” a lo agresivo que viene de afuera. Mi respuesta es totalmente automática y esperable, no media allí nada que tenga que ver con mi persona, podríamos pensar hasta que es la parte más cercana a los animales la que se expresa en este caso, ya que es automática.

Observemos bien esto que se produce internamente, cuando enojamos… toda nuestra mente se encuentra tomada, pensamos y reaccionamos sin voluntad casi, actuamos o bien  apartando lo que agrede, o notando que es inofensivo.

Además   se modifica internamente el humor, las decisiones, la afectividad. Uno no puede amar aquello que te insulta, o te agrede.

Entonces afuera nos pueden pasar cosas que nos disgusten, que estemos o no de acuerdo, y adentro podemos desilusionarnos, también disgustarnos, decepcionarnos con algo, y al sentir ese sinsabor emocional… enojarnos aun más... todo dependerá de que vía adoptamos ya desde nuestra familia.

Habrá personas que se endurecen más ante la agresión, habrá otras que se debiliten…
 Con las consecuentes consecuencias (valga la redundancia) en nuestros actos.

Ahora podemos tomar este aspecto interno, mental-emocional si se quiere del enojo, la emoción que parece estar en la base del enfado es la frustración… y la certeza de no “poder” con esta emoción. De alguna manera tener el problema de no estar a nuestro alcance postergar este sentimiento, y estar simultaneamente  obligados a pasarlo.

Esta sensación de “no con esto” y “estar” en ese momento con eso, o sea un “si”, constituye una fragante contradicción para nuestra personalidad. Hay que pasar por una experiencia que tenemos el impulso interno de no pasar. Es como una contradicción esencial a nuestra persona. Ahora cómo podemos atravesar esta experiencia de intolerancia a una circunstancia… ya viendo que es interna y  externa?

Cuando somos niños, despotricamos en contra, lloramos, pegamos, cerramos los ojos… pero a veces no podemos decirnos “bueno” a ver si espero un poco… si me interpongo una espera, como se dice por allí, si suspendo mi impulso, en vez de avivarlo con imágenes, con música… con mi dialogo interno.

Vemos que ante nuestras emociones tomamos, conscientes o no, decisiones. A saber: las suspendemos un poco, nos serenamos o las avivamos con toda la artillería interior (memorias, imágenes conceptos…)

Como docente de arte, he percibido un montón de estas experiencias, de no poder soportar la situación,  ahondando en ello, encontré que este momento se expresa como un sentir tironeado, se dice “estoy cruzado” me siento que voy para allá y que tengo que ir para otro lado….

En la expresión plástica  se puede observar, entonces, como direcciones encontradas o dispares, o cruces directamente, si no… pensemos en nuestra historia como Occidentales… ¡no fue crucificado Cristo, por la falta de dominio moral de los humanos?

Retomemos. Que es la frustración?
Que pasa que no puedo tolerar frustrarme? Porque no puedo estar como si nada cuando solo me “insultan” por ejemplo?.  Si bien habría que comenzar a hablar de la conformación del yo, del yo ideal… de los mensajes paternos… igual solo quiero pensar las vivencias desde un lenguaje más artístico.

 Hay algo fundamental en este relato, que al sentir todo esto, mi yo toma una postura, se paso a estar en un lugar muy preciso internamente hablando, que genera acciones, pensamientos, descargas físicas, imágenes mentales… todo lo que nos pasa y el lugar que adoptamos forma un solo paquete, digámonos, una altura visual diríamos desde el arte.

 Esta postura habla de cómo nos relacionamos con nuestro ser, como nos imponemos o no, como nos tratamos íntimamente. Claro está que se ve claramente en cualquier expresión plástica… esta relación que cada uno tiene consigo mismo.

 Es que la situación nos revela, nos pone cara a cara con la distancia, o altura, que lugar-distancia subjetiva bah!, adoptamos. Si pudiéramos solo “sentir” el lugar que adoptamos, poderlo identificar y quedarnos ahí lo suficiente como para podernos serenar… y no relacionarnos con este lugar  de manera automática, reactiva, ya todo se trasforma. Y  por supuesto… seriamos personas maduras y libres.

En cualquier expresión, plástica o de otra índole, la posición que tomamos frente a cualquier acontecimiento  revela nuestro ser.

Este lugar donde hacemos un párate, resulta ser muy importante ya que es  como internamente nos ubicamos con nosotros mismos… y cómo nos adueñamos o no de nuestro actuar. Aquí es donde se puede trasformar nuestras percepciones desde el hacer artístico.

Sabemos que podemos pintar en una tela, un soporte… en un espacio recortado llamado bastidor.

La categoría kantiana: “espacio”, no es absoluta en absoluto, como estableció este filosofo allá en el tiempo, el “espacio” cuando es interno, es subjetivo y está traduciendo como nos sentimos en relación a nuestra propia alma.

Quiero hacer énfasis en la cualidad que agregamos a la postura que adoptamos. Sigue siendo un anteojo con el que filtramos la realidad, la ordenamos, la significamos y la ubicamos en distancias en relación con nosotros mismos.

Pensemos ahora al enojo en sí mismo:

Ahora podemos ver que cualquier enojo cuenta con algo que es estructural de nuestra subjetividad, que es como una cavidad con la que todos contamos, una forma,  un hilo o fierro que delimita un contenido.

Quizá luego veremos esto de la forma, ahora pasemos a los elementos que esta forma delimita, si pensamos en esto que lo primero que se establece en un territorio: el límite. Esa es la “forma”, un contorno que contornea elementos.

Si analizamos que elementos existen en una discusión por ejemplo, en una experiencia que presenciamos, vemos que hay tres elementos, uno es mi emoción, mis pensamientos y el exterior, según cómo hacemos figurar estos elementos podemos ser efectivas o no en la discusión por ejemplo.

 Yo entiendo, así como obligándome a pensar en los momentos del enojo, el pensamiento presenta situaciones que realizan descargas importantes de elementos químicos que aceleran, muchas cosas aceleran, mandan energía y sangre a las extremidades para salir corriendo o atacar… por eso a la vez el corazón se acelera y no se piensa con claridad. Esto lo explica muy bien Daniel Goleman.

Pensemos esto de que los conceptos, las imágenes-ideas… desencadenan descargas físicas… que a su vez “generan” un estado emocional de importante trastorno de la  “percepción” de realidad.

Ya con solo imaginar cómo se nos nublan los ojos, como se frunce el seño, para ver solo un objetivo delante nuestro… todo queda modificado físicamente… y entro en un desencadenamiento emocional de endorfinas, y demás químicos naturales, que poco le dejan a lo que pasa afuera realmente… que hasta podría tratarse de una equivocación…

Si hablamos de estos elementos contenidos en una forma “enojo”, entonces la estructura del enojo, además de lo que sentimos: pensamientos y descargas físicas, existe el afuera o mundo. Pero también hay algo que es fundamental, que es el puente entre lo que pasa adentro de nosotros y lo que existe afuera: la percepción de la “agresión” base del actuar.

Entonces, si contamos con una percepción “alterada”, por químicos que reaccionan, que a su vez generan descargas físicas y mentales… comenzamos a ver con que pegar… por ejemplo, por donde correr… es complejo el enojo!!!!

 En qué sentido es complejo?

 Por un lado en nuestra interioridad hay elementos… a saber pensamientos (ideas e imágenes), también sentimientos (auto percepciones de dolor, ira, cariño), deseos… ganas… intensión. Además contamos que el percibir el entorno también genera pensamientos, emociones, descargas químicas… imágenes e ideas.

El enojo es complejo porque es una puerta que abre hacia ambos lados. Uno es el interno… otro es el externo como modifica el interno.

Llegamos entonces a la acción…

La acción es el resultado de un proceso  también complejo, que tiene aspectos ideales, del pensamiento, emocionales, perceptibles e históricos… ya que además de sentir cosas dentro, relacionamos esto con nuestras experiencias pasadas, a través de la memoria.

 Lo que hagamos afuera en “acciones” en el mundo, tiene como fundamento nuestro pensar, está avivado por nuestros deseos y calentado o enfriado por el sentimiento o sentir emocional interior. Nuestra acción está empapada de lo que somos y sentimos en ese preciso instante en que golpeamos un puño o nos echamos a llorar a los gritos.

Ahora que será mejor? Llorar reír pegar o huir… Siguiendo a Fondcuberta, Jung y Chopra tendríamos que actuar percibiendo nuestro interior claramente y en concordancia con el exterior, siempre adecuado a las circunstancias.. Siendo profundamente cordial, aunque no se esté de acuerdo.

Lo que parece ser una solución adulta y respetuosa del otro, es tener en cuenta el afuera y el adentro, actuar “deliberadamente”. O sea sopesando todos los elementos, pero todos!. Cosa que requiere, entiendo, de un autoconocimiento importante, atento y valorativo del mundo interno… y no al revés… como pregona nuestra educación.


Si claro… se cae de maduro esta conclusión, lo interesante es que además de las autoridades que nombre aquí arriba, ya Aristóteles lo enunciaba como el Hombre Prudente: aquél que conociendo los extremos  bueno-malo, interno-externo, elige el punto medio, ecuánimemente.

 Esto a mi me ha llevado años… por suerte no siglos, pensar en que si yo no valoro mi interior es imposible que  valore lo exterior. Además me ha generado un rumbo claro como docente de arte.

 Allí donde la persona se menosprecia, o simplemente se ignora, aparece la energía atrapada… las tensiones se manifiestan en la expresión plástica… solo se expresa una faceta afuera… la otra tensiona desde el desconocimiento, desde el inconsciente.

Ahora, podemos explicar claramente esto, el enojo, la ira, el enfado… muestran de una manera clara el desconocimiento en relación a la interioridad… y también hacia los elementos de la misma, los sentimientos, las reacciones físicas, las imágenes, los cambios bruscos de humor.


Todos estos elementos tensionan a la persona, le tironean energéticamente… lo interesante es que a la hora de expresar… aparecen ya sea desde la elección de colores intensos, ángulos que organizan las tensiones, rectas negras que dividen el espacio, trazos endurecidos, colores oscuros… temas que producen escozor. Todo no hace otra cosa que señalar  el extremo oculto de la tensión. Ahora si no está claro que es lo que tensiona, es que forma parte de la sombra, tironea desde el inconsciente.


Cual sería entonces el rumbo que deberíamos tomar, como personas adultas, maduras,  adecuadas a las circunstancias… mostrar el extremo que tensiona desde la sombra… e integrarlo consciente-mente.

Aquí es donde podemos realmente integrar los elementos de las emociones… de aquellas denominadas “bajas” por los estudiosos orientales, el enojo, la ira, enfado, violencia verbal  y psicológica.

Hay muchos estudiosos del hombre,  que toman a las emociones como verdaderos vehículos para madurar, como seres humanos que viven juntos en sociedad.

 Es más Eric Corbera aclara que las emociones son dones que la Divinidad nos otorga para ser divinos. También Chopra dice que la emoción es el sentido de Dios en nosotros.

Siempre y cuando, no seamos arrastradas por ellas, si no… que las tengamos en cuenta para decidir qué rumbo seguir.

Ahora fijémonos que existe toda una tradición cultural que nos ha obligado a solamente reprimir… lo que sentíamos.
Desconozco porque vías hemos llegado a tener tan automatizado este hacer sobre nuestra emocionalidad.
También no podemos dejar librado todas las decisiones a la emocionalidad vibrante sin sopesar… tanto el pensamiento, los recuerdos y a los otros  ya sea cercanos o no.  

Muchos aspectos a tener en consideración... 

lunes, 1 de diciembre de 2014

Acerca de los problemas...


Hay algo de lo cual quiero empezar a hablar…

Quizá sea bueno esto de hablar de algo que aun no sé muy bien cómo hacer… para que se instale, sea y se genere dentro mío.

 Es casi como un nuevo camino, aunque tenga que para ello, usar mis antiguas palabras, emociones, pareceres, sentires…

Hace unos días pensaba, si estoy bien, si no tengo nada urgente que resolver, acerca de qué podría escribir?...

Esto que parece algo imposible… también, puede no ser tan necesario.
 No importa tener problemas, cuanto más me dije esto internamente… surgió esto de tener cierta paz en el afuera… nada que hacer…

Pues bien llegué a un recodo del vivir donde parece ser que el problema “es para mí problema” en la medida en que me surja la cuestión interna de cómo resolverlo, y solo eso…

Interesante salir… empezar a asomarme, sin hoguera que dejar de avivar, tapar o resolver. Nada que hacer… ninguna actitud me hace falta poner en práctica, ya que la vida no es la ausencia de obstáculos, ni de problemas, ni de errores.

Nunca había realmente experimentado esto de que estando el problema, o algo que no sea de mi agrado, igual sintiera que no lo es todo, que mi persona no se agota en lo que falta, en lo que está torcido, es más, yo no tengo nada que ver con la carencia, o error…

… y más… pongamos la suposición de que así lo fuera, que yo soy tal o cual cosa… “y que!” .

Seguir y ya… caminar, vivir sonreír lo mismo, sin que lo malo me imponga el estado esencial de la vida.

 

 

viernes, 21 de noviembre de 2014

Intimidades... de padre...


Tuve distintos momentos, algunos los vivo con cierto dejo de auto violencia, buscando tapar, reemplazar, arrancar los duelos a los que estaba constreñida a transitar.

La separación de mi conyugue era como un estigma. El dolor del darme cuenta solo me hizo conectarme, con la sangre real del sacrificio auto impuesto.
 
 

Trago difícil, muy duro, claro que lo siento!

Me surge así como un gran llanto que parece unirse al sufrimiento arquetipal femenino…

…Desde el origen de la humanidad. Siempre me siento bien exagerando…

 Quizá tenga que ver con esto, que de  no haberme dado cuenta mi rol sumiso, me hubiera pasado inadvertido el sufrimiento femenino ancestral.

Este sentir, registrar, reparar y recuperarme de, en mi caso, veinte años de domesticación, desmotivación también… se le suma el mudarme a lo que se suponía era mi casa. Desde los papeles y desde la realidad.

Ok, esta realidad no se hiso así no más… los tiempos y las experiencias tomaron rumbos insospechados, todos retos, que me fueron iluminando mis rincones más involucionados.

En el exterior, ahí afuera, era un verdadero campo de batalla… los personajes que parecían  luchar…  lucharme, era totalmente desmedido, tomé conciencia allí de mi propia desmesura…

Avaros, hoscos, violentos, tacaños, insulsos, burdos, dormidos… con sueño… todos aspectos de mi interioridad, claro muy escondida. Por esto tienen la forma de hombres ahí afuera de mí.

Cuesta hablar, hablarme, de estos aspectos de mi vida, sin tomar un látigo, sin usar la voz y la mente de un depredador.

Es aquí donde encontré este aspecto más importante de mi psique, mi propio depredador interno. Sé, me consta, que cuando lo vi, y logré despedazarlo, si bien no desaparece, pude terminar con los personajes exteriores que lo concretaban. Que lo hacían propio y lo actuaban sobre mí.

Por otro lado, dejé de atraer tamaña lacra de seres… digamos oscuros en relación al ser femenino.

Aquí tengo que aclarar… que hablo absolutamente desde la física cuántica, donde afuera se crea lo que mi interior conoce… sabe, se dice y se afirma desde pequeños.

Desde otras visiones a esta manera de pensar, se la llama analogía, entre la realidad y la interioridad de una persona, desde la psicología a esto se lo denomina realidad psíquica del paciente… acá yo lo ejemplifico nada más… sé que somos lo que creemos que somos, si yo me creo un ser dependiente, que no vale gran cosa, que solo hago mis “derechos”, voy a generar alrededor mío, seres que coinciden mágicamente con estas características…

Quizá convenga aclarar, no lo sé realmente, que la coincidencia mágica, puede ser desde la complementariedad, no es que voy a encontrarme con seres carentes de autoestima, si no que puedo encontrarme con opuestos, encontrar hombres de un orgullo exacerbado, a prueba de balas sensibles… coimeros, vendedores, comerciantes, jugadores, carpinteros, drogadictos…

Igual vuelvo a mí…

A veces me digo… a mí misma, “¿Qué pienso dentro?” y ahí delante mío viene alguien y me lo dice… está unido mi interior con las experiencias que transito momento a momento.

Ahora cuando pensamos, nos pensamos así, tiene que haber una trasformación de toda nuestra realidad, es imposible que sigamos pensando que los acontecimientos son externos.  Que el universo está ahí, y que no puedo, podemos, hacer nada ante lo que nos acontece…

El universo, el uni-verso, el único verso que existe, es esto de que hay ahí afuera un universo… lo que parece, mas real, es varios multiversos en relación reciproca… pienso, pensemos juntos…

Cuando algún personaje se me presenta y me dice que no tengo que vivir así, yo le digo: según el poroto donde estas parado, claro que es imposible…

Igual, me encuentro en posturas de los más controversiales, ya que contando con estos pareceres tan divertidos, digamos,  es como que los distintos aspectos de mi persona, hacen rancho aparte… y cuando puedo, por ejemplo, sortear algún comentario reducido en miras… mi interior me dice que estoy siendo abandonada… risas y más risas me doy a mí misma, nunca puedo ser abandonada por alguien que yo, no haya abandonado ya…

 Dice Chopra… “todo lo creas dentro de ti”.