martes, 21 de abril de 2015
martes, 3 de marzo de 2015
Relaciones relevantes
Al fin y al cabo llegue hasta aquí,
hoy.
Entendí internamente que nada tenía
que hacer… que comenzar algo ahora, es ver mi interior… como exterior.
Pensando, escuchando… estando atenta
a las señales, llegue a esta certeza: solo seguir con mis propios proyectos,
sin desalentarme, sin darle espacio al menosprecio estúpido de cualquier
postor.
Sin ánimo de ofender, y a la vez sin ganas,
ya, de seguir obedeciendo, decidí y percibí mis posturas, como mías. Entonces
como tales, las voy a ir puliendo, observando en la práctica hacia donde las
voy a dirigir, de ahora en más.
Dentro de las intuiciones que
encontré, hoy… solo hoy, hay una que la siento válida, ya que coincide con las
palabras de Jung, cuando él explica que cualquiera se adjudica el saber algo
acerca de psicología , por ejemplo, y él
se vería obligado a aclarar, en principio, que no todo se puede pasar por la
conciencia.
Claro, llevo varios años y no sé si
décadas, estudiando y absorbiendo todo lo que a mi alcance estuvo. Por esto
mismo, quizá nombre las cosas de una forma un tanto arbitraria, tendenciosa y
hasta ingenua. Todo este combo, en realidad es pura expresión de mi persona, y si…
no me importa ocultarlo.
Ni Jung ocultó sus límites… para
que ocultar, yo, mi tendencia,
empedernida y hasta obsesiva acerca del inconsciente, de la sombra, del espejo
de cada una de las acciones, actitudes, ideas… tendencias que experimento en
todo momento.
Durante estos años, me relacioné con
personas, a las que luego de un tiempo prudente, y quizá ni tanto, mostré mis
ideas, mis ayudas estructurales, mis hilos de Ariadna… para introducirme o
quizá ir caminando en un sendero, digamos acorde a mi… y no ajeno.
Aquellos que lograron verme… se
llevaron lo que generosamente ofrecí, ideas, tendencias, explicaciones… allí
donde solo había perplejidad, cada uno siguió su rumbo.
El camino del héroe, la percepción,
los descensos femeninos, el espejo, la física cuántica, el prana, la variación
eidética husserliana, los campos mórficos, los mundos internos y externos, los
niveles de conciencia
de “Ver frac-tal”, el “Mundo Desconocido”, “Tu propio camino”… muchas manos he
tomado, y las he trasmitido generosamente.
Atravesé los
desiertos de la biblia de la mano de Corbera, interioricé en las formas
filosóficas desde Antonio Blay Fondcuberta, Deepack Chopra me abrió el camino
desde el deseo…
Claro que no paro, y mis cuestiones son cada vez más enroscadas unas en
otras… y solo con Joseph Campbell,
me he sentido en casa…
Igual hoy, ahora…, solo hoy… solo quiero estar en casa.
Este momento es el primero que elijo, seguir con mis proyectos…
En qué sentido entiendo este volverme, este replegarme hacia mis
escrituras, hacia mis relaciones reveladas?
De repente percibí que investigué y descubrí por mí misma, relaciones que también otros han descubierto.
Claro… Tanto Eric Corbera, como
la física cuántica, nombran esto de que existen diferentes orígenes de los
mismos descubrimientos, es más… lo cuántico sostiene justamente que todo está
entrelazado.
Entonces si yo formo una onda de información, tal como enuncia Chopra,
dentro de un océano… es muy alentador bucear dentro… como percibir fuera… puesto que todo está fusionado.
Me gusta esta palabra… fusión.
Tengo una cierta calma a saberme… bah! Intuirme, en comunión con otras
culturas, otras mentes… hasta con la mente divina.
Me explico, desde mi mente normal, nunca me sé, yo misma, fusionada con
lo otro… mi razonar va cortando lazos a todo nivel, dejando solo los “visibles”
, “comprobables”… mi ego solo toma datos que podría repetir para mostrarle a algún escéptico
de turno.
Así mi dialogo interno es continuamente denostado por algún depredador…
inventado? Imaginado?... creado.
Además de razonar, gracias a Dios, contamos con otra función psíquica, la imaginación. Recuerdo que en la facultad de Filosofía, el profesor Madanes…
hablaba de “la loca de la casa”… para referirse a la imaginación.
En mi historia recordada… mi imaginación siempre fue media loquita… por no decir del todo.
Claro que con los años, y los estudios, encontré que esta
manera de combinar lo legalmente incombinable…
era capacidad creadora.
Néctar! Eureka! … entonces fusionando lo encontrado hasta aquí… hoy, solo por hoy, me doy cuenta que mi fascinación por lo inconsciente se acopla con la creatividad.
Además, como si
fuera poco haber arribado a esta premisa,
puedo sentir que lo comparto con muchas personas… sin necesidad de
mediar algún tipo de encuentro.
Esto me lleva a prestar atención
lo que veo ahí afuera… puesto que todo me muestra las posibilidades y/o realidades con las que cuento.
Lo que es afuera, es dentro.
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jueves, 26 de febrero de 2015
El enojo y el SER... desde el arte
Relacionemos el enojarse con lo que lo produce, afuera, en el entorno donde habitamos y
dentro de cada uno de nosotros.
Afuera el enojo mío, o de cualquiera,
parece estar plenamente justificado, me tiran una piedra, me insultan, me hacen
cosas… los otros, por las cuales yo me enojo, yo reacciono a lo que otros me
producen.
Ahora fijémonos, como dice Antonio Blay en sus
audiolibros, yo respondo “automáticamente” a lo agresivo que viene de afuera.
Mi respuesta es totalmente automática y esperable, no media allí nada que tenga
que ver con mi persona, podríamos pensar hasta que es la parte más cercana a
los animales la que se expresa en este caso, ya que es automática.
Observemos bien esto que se produce
internamente, cuando enojamos… toda nuestra mente se encuentra tomada, pensamos
y reaccionamos sin voluntad casi, actuamos o bien apartando lo que agrede, o notando que es
inofensivo.
Además se modifica internamente el humor, las
decisiones, la afectividad. Uno no puede amar aquello que te insulta, o te
agrede.
Entonces afuera nos pueden pasar
cosas que nos disgusten, que estemos o no de acuerdo, y adentro podemos
desilusionarnos, también disgustarnos, decepcionarnos con algo, y al sentir ese
sinsabor emocional… enojarnos aun más... todo dependerá de que vía adoptamos ya
desde nuestra familia.
Habrá personas que se endurecen más
ante la agresión, habrá otras que se debiliten…
Con las consecuentes consecuencias (valga la
redundancia) en nuestros actos.
Ahora podemos tomar este aspecto
interno, mental-emocional si se quiere del enojo, la emoción que parece estar
en la base del enfado es la frustración… y la certeza de no “poder” con esta
emoción. De alguna manera tener el problema de no estar a nuestro alcance
postergar este sentimiento, y estar simultaneamente obligados a pasarlo.
Esta sensación de “no con esto” y
“estar” en ese momento con eso, o sea un “si”, constituye una fragante
contradicción para nuestra personalidad. Hay que pasar por una experiencia que
tenemos el impulso interno de no pasar. Es como una contradicción esencial a
nuestra persona. Ahora cómo podemos atravesar esta experiencia de intolerancia
a una circunstancia… ya viendo que es interna y
externa?
Cuando somos niños, despotricamos en
contra, lloramos, pegamos, cerramos los ojos… pero a veces no podemos decirnos
“bueno” a ver si espero un poco… si me interpongo una espera, como se dice por
allí, si suspendo mi impulso, en vez de avivarlo con imágenes, con música… con
mi dialogo interno.
Vemos que ante nuestras emociones
tomamos, conscientes o no, decisiones. A saber: las suspendemos un poco, nos
serenamos o las avivamos con toda la artillería interior (memorias, imágenes
conceptos…)
Como docente de arte, he percibido un
montón de estas experiencias, de no poder soportar la situación, ahondando en ello, encontré que este momento
se expresa como un sentir tironeado, se dice “estoy cruzado” me siento que voy
para allá y que tengo que ir para otro lado….
En la expresión plástica se puede observar, entonces, como direcciones
encontradas o dispares, o cruces directamente, si no… pensemos en nuestra
historia como Occidentales… ¡no fue crucificado Cristo, por la falta de dominio
moral de los humanos?
Retomemos. Que es la frustración?
Que pasa que no puedo tolerar
frustrarme? Porque no puedo estar como si nada cuando solo me “insultan” por
ejemplo?. Si bien habría que comenzar a
hablar de la conformación del yo, del yo ideal… de los mensajes paternos… igual
solo quiero pensar las vivencias desde un lenguaje más artístico.
Hay algo fundamental en este relato, que al
sentir todo esto, mi yo toma una postura, se paso a estar en un lugar muy
preciso internamente hablando, que genera acciones, pensamientos, descargas
físicas, imágenes mentales… todo lo que nos pasa y el lugar que adoptamos forma
un solo paquete, digámonos, una altura visual diríamos desde el arte.
Esta postura habla de cómo nos relacionamos
con nuestro ser, como nos imponemos o no, como nos tratamos íntimamente. Claro
está que se ve claramente en cualquier expresión plástica… esta relación que
cada uno tiene consigo mismo.
Es que la situación nos revela, nos pone cara
a cara con la distancia, o altura, que lugar-distancia subjetiva bah!,
adoptamos. Si pudiéramos solo “sentir” el lugar que adoptamos, poderlo
identificar y quedarnos ahí lo suficiente como para podernos serenar… y no
relacionarnos con este lugar de manera
automática, reactiva, ya todo se trasforma. Y
por supuesto… seriamos personas maduras y libres.
En cualquier expresión, plástica o de
otra índole, la posición que tomamos frente a cualquier acontecimiento revela nuestro ser.
Este lugar donde hacemos un párate,
resulta ser muy importante ya que es
como internamente nos ubicamos con nosotros mismos… y cómo nos adueñamos
o no de nuestro actuar. Aquí es donde se puede trasformar nuestras percepciones
desde el hacer artístico.
Sabemos que podemos pintar en una
tela, un soporte… en un espacio recortado llamado bastidor.
La categoría kantiana: “espacio”, no
es absoluta en absoluto, como estableció este filosofo allá en el tiempo, el
“espacio” cuando es interno, es subjetivo y está traduciendo como nos sentimos
en relación a nuestra propia alma.
Quiero hacer énfasis en la cualidad
que agregamos a la postura que adoptamos. Sigue siendo un anteojo con el que
filtramos la realidad, la ordenamos, la significamos y la ubicamos en
distancias en relación con nosotros mismos.
Pensemos ahora al enojo en sí mismo:
Ahora podemos ver que cualquier enojo
cuenta con algo que es estructural de nuestra subjetividad, que es como una
cavidad con la que todos contamos, una forma, un hilo o fierro que delimita un contenido.
Quizá luego veremos esto de la forma,
ahora pasemos a los elementos que esta forma delimita, si pensamos en esto que
lo primero que se establece en un territorio: el límite. Esa es la “forma”, un
contorno que contornea elementos.
Si analizamos que elementos existen
en una discusión por ejemplo, en una experiencia que presenciamos, vemos que
hay tres elementos, uno es mi emoción, mis pensamientos y el exterior, según
cómo hacemos figurar estos elementos podemos ser efectivas o no en la discusión
por ejemplo.
Yo entiendo, así como obligándome a pensar en
los momentos del enojo, el pensamiento presenta situaciones que realizan
descargas importantes de elementos químicos que aceleran, muchas cosas
aceleran, mandan energía y sangre a las extremidades para salir corriendo o
atacar… por eso a la vez el corazón se acelera y no se piensa con claridad.
Esto lo explica muy bien Daniel Goleman.
Pensemos esto de que los conceptos,
las imágenes-ideas… desencadenan descargas físicas… que a su vez “generan” un
estado emocional de importante trastorno de la
“percepción” de realidad.
Ya con solo imaginar cómo se nos
nublan los ojos, como se frunce el seño, para ver solo un objetivo delante
nuestro… todo queda modificado físicamente… y entro en un desencadenamiento
emocional de endorfinas, y demás químicos naturales, que poco le dejan a lo que
pasa afuera realmente… que hasta podría tratarse de una equivocación…
Si hablamos de estos elementos
contenidos en una forma “enojo”, entonces la estructura del enojo, además de lo
que sentimos: pensamientos y descargas físicas, existe el afuera o mundo. Pero
también hay algo que es fundamental, que es el puente entre lo que pasa adentro
de nosotros y lo que existe afuera: la percepción de la “agresión” base
del actuar.
Entonces, si contamos con una percepción
“alterada”, por químicos que reaccionan, que a su vez generan descargas físicas
y mentales… comenzamos a ver con que pegar… por ejemplo, por donde correr… es
complejo el enojo!!!!
En qué sentido es complejo?
Por un lado en nuestra interioridad hay
elementos… a saber pensamientos (ideas e imágenes), también sentimientos (auto
percepciones de dolor, ira, cariño), deseos… ganas… intensión. Además contamos
que el percibir el entorno también genera pensamientos, emociones, descargas
químicas… imágenes e ideas.
El enojo es complejo porque es una
puerta que abre hacia ambos lados. Uno es el interno… otro es el externo como
modifica el interno.
Llegamos entonces a la acción…
La acción es el resultado de un
proceso también complejo, que tiene
aspectos ideales, del pensamiento, emocionales, perceptibles e históricos… ya
que además de sentir cosas dentro, relacionamos esto con nuestras experiencias
pasadas, a través de la memoria.
Lo que hagamos afuera en “acciones” en el
mundo, tiene como fundamento nuestro pensar, está avivado por nuestros deseos y
calentado o enfriado por el sentimiento o sentir emocional interior. Nuestra
acción está empapada de lo que somos y sentimos en ese preciso instante en que
golpeamos un puño o nos echamos a llorar a los gritos.
Ahora que será mejor? Llorar reír pegar
o huir… Siguiendo a Fondcuberta, Jung y Chopra tendríamos que actuar
percibiendo nuestro interior claramente y en concordancia con el exterior,
siempre adecuado a las circunstancias.. Siendo profundamente cordial, aunque no
se esté de acuerdo.
Lo que parece ser una solución adulta
y respetuosa del otro, es tener en cuenta el afuera y el adentro, actuar
“deliberadamente”. O sea sopesando todos los elementos, pero todos!. Cosa que
requiere, entiendo, de un autoconocimiento importante, atento y valorativo del
mundo interno… y no al revés… como pregona nuestra educación.
Si claro… se cae de maduro esta
conclusión, lo interesante es que además de las autoridades que nombre aquí
arriba, ya Aristóteles lo enunciaba como el Hombre Prudente: aquél que conociendo
los extremos bueno-malo,
interno-externo, elige el punto medio, ecuánimemente.
Esto a mi me ha llevado años… por suerte no
siglos, pensar en que si yo no valoro mi interior es imposible que valore lo exterior. Además me ha generado un
rumbo claro como docente de arte.
Allí donde la persona se menosprecia, o
simplemente se ignora, aparece la energía atrapada… las tensiones se
manifiestan en la expresión plástica… solo se expresa una faceta afuera… la
otra tensiona desde el desconocimiento, desde el inconsciente.
Ahora, podemos explicar claramente
esto, el enojo, la ira, el enfado… muestran de una manera clara el
desconocimiento en relación a la interioridad… y también hacia los elementos de
la misma, los sentimientos, las reacciones físicas, las imágenes, los cambios
bruscos de humor.
Todos estos elementos tensionan a la
persona, le tironean energéticamente… lo interesante es que a la hora de
expresar… aparecen ya sea desde la elección de colores intensos, ángulos que
organizan las tensiones, rectas negras que dividen el espacio, trazos
endurecidos, colores oscuros… temas que producen escozor. Todo no hace otra
cosa que señalar el extremo oculto de la
tensión. Ahora si no está claro que es lo que tensiona, es que forma parte de
la sombra, tironea desde el inconsciente.
Cual sería entonces el rumbo que
deberíamos tomar, como personas adultas, maduras, adecuadas a las circunstancias… mostrar el
extremo que tensiona desde la sombra… e integrarlo consciente-mente.
Aquí es donde podemos realmente
integrar los elementos de las emociones… de aquellas denominadas “bajas” por
los estudiosos orientales, el enojo, la ira, enfado, violencia verbal y psicológica.
Hay muchos estudiosos del
hombre, que toman a las emociones como
verdaderos vehículos para madurar, como seres humanos que viven juntos en
sociedad.
Es más Eric Corbera aclara que las emociones son dones que la
Divinidad nos otorga para ser divinos. También Chopra dice que la emoción es el
sentido de Dios en nosotros.
Siempre y cuando, no seamos
arrastradas por ellas, si no… que las tengamos en cuenta para decidir qué rumbo
seguir.
Ahora fijémonos que existe toda una
tradición cultural que nos ha obligado a solamente reprimir… lo que sentíamos.
Desconozco porque vías hemos llegado a tener tan automatizado este hacer sobre
nuestra emocionalidad.
También no podemos dejar librado
todas las decisiones a la emocionalidad vibrante sin sopesar… tanto el
pensamiento, los recuerdos y a los otros
ya sea cercanos o no.
Muchos aspectos a tener en consideración...
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viernes, 23 de enero de 2015
Cosas del querer... llorar o no llorar?
Llorar
Llorar y saber que ya no hay que
llorar.
Es tiempo de reírse, de carcajadas
abiertas desde el alma… sin embargo solo me encuentro a solas llorando,
angustiada, acongojada… me duele.
Vivir cada paso, a la noche me siento
morir de dolor de alma…
Hace un tiempo creía que la soledad
me lastimaba, ahora sé que no es así…
sufro…
porque siempre sufrí y no sé otra
cosa.
Como animal de costumbre, paso cada
experiencia por ese lugar ya cavado profundo en mi psique, me duele, sufro… y
ahí me baño en aguas saladas…
Me pregunto, como suelo hacerlo con
todo, estará bien llorar?
... ahora?
Así?
Tan sentido es mi llanto que no
se qué pensar…
Quizá llore de más, quizá sea una
respuesta automática…
tanto fue el cántaro a la fuente… que al final se rompe..
Quizá sea automático esto de que ante
cualquier circunstancia intensa
… solo pueda llorar…
Solo llorar me sale ante el recuerdo
de haber estado con él, aquél hombre que me acompaña…
Solo llorar puedo ante las palabras
más importantes que cabe pronunciar: solo yo soy… y no hay nada que pueda hacer
mal.
Viví muchas cosas feas
… pero entiendo
que lo peor es esta congoja ante lo verdadero,
ante el camino a estrenar,
ante
lo incierto de la mano que se me estrecha…
ante esos labios que pueden estar y no
estar…
Si…
la vida…
el vivir la vida no es
algo ya establecido,
ni sucio,
ni feo,
ni conocido.
La vida parece estar
iniciada con este aluvión de aguas saladas que producen mis lágrimas, mi sudor
copioso, mi sensación de dificultad, mi pecho cerrado, dolido, asustado…
violentado
Como no dañarse, como hacer algo que vaya
a favor de mí esencia, de mis tiempos, de mí…
Nada… solo insistir en este punto…
Suspirar…
respaldarme internamente.
Llorar a veces bendice…
lava la
mierda que mi familia me instaló a fuego… onda vaca del rebaño.
Ya sé que no importa ir sola, ya vi
que no estoy sola… nunca lo estuve.
Mis conocidos aparecen maravillados
de mis andanzas,
mis parientes… hablan de mi pasado común con cariño,
mis hijas…
abren sus ojos al escuchar mis afirmaciones,
mi hombre me trata amorosamente…
casi un milagro del espíritu.
La soledad que parecía ser un pecado
mortal, terminó brindándome el espacio y el tiempo para que la vida se
despliegue cual abanico chino,
lugares de brillo,
lugares de contraste.
Dominancias acuosas, secas… que vendrá?
Cada vez que me quedo en silencio…
sin hacer absolutamente nada…
algo genial, estrepitoso, fresco, divertido… inusitado
sucede.
Y esto me vuelve a hacer llorar…
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viernes, 16 de enero de 2015
Eneros nuevos
Hace un tempo q no escribo…no sé el
porqué…
Me saciaba hacer otras cosas,
encargarme de rincones míos tirados desde hace años..
Mis aceres siempre fueron
adulterados, motivados para desechar al más terrible de los infiernos…
hoy,
desde hace un tiempo…me respeto
Ya no importan esas palabras… es más,
puedo cuestionarlas…
modificarlas…
aun sin ir tan lejos…
solo puedo por hoy no
obedecer… mas.
Ya con no asentir el más loco de los
recursos, la más loca de las peticiones…
Ya con eso…
siento el más absoluto y
basto de los recursos…
de los caminos…
No ir más allá… no adelantarme en
absolutamente nada..
Con vivir este momento es suficiente, más q necesario y
suficiente.
Solo me queda por ahí, digo,
empujarme, o quizá solo tender, a no mirar más para atrás…
Queda lejos el recuerdo, el tiempo
donde solo podía morirme de a pedazos… ya paso esa pesadilla, ya pasaron las
inmediatas consecuencias.
Ya pasó.
Me asombra ver, vivir… este solo
momento, donde puedo decir, listo con todo aquello y a la vez darme cuenta que me
falta tanto.
Que solo me ocupe en obedecer… seguir
la carreta de oro mentiroso y no vivir nada…
Pero ya todo este soliloquio pasó.
Ante
esta circunstancia quedo perpleja..
Pienso… me pregunto “pero que hacia yo los
viernes?”
no lo sé… intento que no preocupe seguir algún rumbo… solo quiero
respetarme… en principio no adulterarme, no violentarme… apoyarme desde adentro…
Suena raro, suena sin más que esto…
pero me es valioso como el oro mismo que perseguí tanto por algún tiempo.
Ahora el oro, el plomo que al-químicamente tendré que trasformar… solo es dentro de mí, en mi conciencia.
Mi oro… que fue antes basura, es solo
permitir lo que sea… ya no quiero ser mejor…
hice tanto que me pasé…
y pocas
personas están a mi nivel…
aunque suene pedante, arrogante, estúpidamente autosufienciente…
soy consciente de cuanto recurso, relación forma de entender, percibir, asociar
y negar está a mi alcance…
Pero esto corresponde a una forma de
moverme tan inhóspita, tan terrible como superior… esta manera de ser tan
negra, tan poderosa… ya, también, fue, no quiero seguir un camino que no
complete la extensión total de mi ser… sea lo q este sea.
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martes, 30 de diciembre de 2014
territorio, espacio, lugar
Territorio…
El territorio es un lindo tema para terminar el 2014.. es importante.
Siempre que se establece
un territorio aparecen elementos fundamentales.
Uno es lo recortado por el territorio, el territorio en sí.
El otro elemento importante es el recorte, el limite de lo que queda dentro.
Los dos aspectos que
constituyen un territorio son: Lo limitado y el limite en sí.
Entonces si pensamos
en la noción de limite con si fuera una puerta, a la cual abrimos hacia adentro… encontramos la interioridad.
Si desde la puerta, en cambio, vemos para afuera está “lo otro”.
Interiormente sería
la subjetividad, exteriormente la objetividad, el afuera de mí.
Ahora el territorio
en sí mismo es, desde lo subjetivo, mi cuerpo o sea mi terreno, concreto, que sustenta
cualquier concepto de territorialidad… .
Por mi manera de ser…
me pregunto como habitar este cuerpo?
...
y no que sea de otro…
una pregunta femenina por excelencia,
a la vez, una cuestión acerca del limite
… que dejo dentro…
yo y
que es lo otro.
Las cuestiones que
se comienzan con las palabras “como”, tienen que ver con lo maternal… como hacer
algo.
Por otra parte, las cuestiones que comienzan con “que” son masculinas,
paternales, se refieren a un contenido y no a una forma de actuar.
Mi pregunta
acerca de cómo habitar… digamos poseerme en mi territorio primero, mi cuerpo,
tiene pues desviaciones hacia la forma de ser conmigo,
y también que dejo
dentro y que no me pertenece.
Otros se preguntaran
otras cosas,
como extremar al cuerpo,
como moldearlo según algún concepto,
como
usarlo en tanto expresión de una interioridad…
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.--.-.-..-.-.-.-.-.-.--.--.--.
Además, mi cuerpo,
más allá de la historia personal,
creo
que está atravesado por otras,
también mujeres.
Hay días que me
siento otra,
otras mujeres que pelan en mí,
para que las respeten,
las escuchen,
las
valoren.
Si,
tengo días donde
estoy poblada de otras…
ahí me aparecen
imágenes internas de puños cerrados,
platos rotos de alguna película...
también
acompañan a las imágenes
diálogos nefastos que denigran a cualquier mujer.
“ni
sabes lo que queres”,
”sos la gata flora,
no pensas en tus hijas”,
“fíjate el
mal que haces cuando disides sola”.
También tengo días en los que amanezco poblada de otros…
y esto ya es más complejo,
ya que si me
siento hombre (internamente hablando),
no entiendo su mundo,
que es el mundo exterior realmente
hablando…
y lo vivencio en un nivel burdo, osco, pueril.
Así me digo cosas
como que no soy eficiente ahí afuera,
que no junté lo que se cayó por ahí…
sigo
siendo una mujer…
pero a merced de una interioridad masculina machista, irreverente
a lo femenino.
Esto es a nivel del pensamiento, interno, a nivel de la mente.
Afuera,
cuando tengo estos diálogos conmigo,
me visto de manera diferente.
Busco colores
que no brillen,
que tapen la edad,
los kilos,
el hambre de amor…(mentiroso claro!)
de saturo la elecciones,
me quita alegría el
escucharme a mi misma en esas voces.
El tema del
territorio también se puede pensar como un frac tal,
que vuelve a repetir la misma estructura hasta el infinito,
tal como si fuéramos un brócoli, un
helecho.
Entonces así como
tengo un limite, que concre-tamente es la piel,
conceptualmente sería la
identidad,
el yo,
también analógicamente mi casa sería mi territorio,
con su
interioridad,
y su limite: las paredes que la circundan.
Hace años encontré en Internet una meditación que se llama “curación mente –cuerpo de Oshos” que allá por el 2009 me decía “ahí donde esta tu cuerpo,
está tu vida, y en ningún otro lugar”.
Esta es una bella y
sabia afirmación,
equilibra esta tendencia de irnos hacia adelante en el
tiempo,
que parecería ser igual en el espacio… y no.
Donde estoy,
estoy…
mi
espacio actual no es algo que por pensar más allá,
se altera realmente.
Siempre
donde estoy es un presente rabioso y simple: es.
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